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¿Por qué cada vez hay más miopía? El cuidado de la salud visual en la era de las pantallas

Novedades · 21 de August de 2026

La miopía se ha convertido en uno de los problemas de salud visual de mayor crecimiento en el mundo. El aumento del tiempo frente a pantallas y la disminución de las actividades al aire libre son algunos de los factores que explican este fenómeno. Conocer cómo prevenir el deterioro visual y realizar controles periódicos resulta fundamental para cuidar la visión durante toda la vida.


Ver bien también es parte de una vida saludable

La vista es uno de los sentidos que más utilizamos a diario. Leemos, trabajamos, conducimos, estudiamos y nos comunicamos gracias a ella. Sin embargo, muchas veces recién le prestamos atención cuando comienzan las molestias o cuando advertimos que ya no vemos con la misma claridad.

En las últimas décadas, los especialistas observaron un crecimiento sostenido de la miopía en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud y diversos grupos de investigación estiman que, si esta tendencia continúa, hacia mediados de este siglo aproximadamente la mitad de la población mundial podría presentar algún grado de miopía.

No se trata únicamente de un cambio en la forma de ver. El aumento de la miopía también implica un mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares graves en la adultez, especialmente cuando alcanza valores elevados.

Por eso, proteger la salud visual debe formar parte de cualquier estrategia de prevención.

¿Qué es la miopía?

La miopía es un defecto de la visión que dificulta observar con claridad los objetos lejanos.

Generalmente aparece porque el ojo tiene una longitud mayor de la habitual o porque la córnea presenta una curvatura que hace que las imágenes se enfoquen delante de la retina en lugar de hacerlo exactamente sobre ella.

Como consecuencia, los objetos cercanos se ven nítidos, mientras que los que están a distancia aparecen borrosos.

La predisposición genética influye, pero hoy sabemos que el ambiente también desempeña un papel muy importante.

El impacto de las pantallas

Durante los últimos años cambiaron profundamente nuestros hábitos.

Pasamos muchas más horas mirando de cerca: computadoras, teléfonos celulares, tablets y libros ocupan gran parte de la jornada laboral y escolar.

Aunque las pantallas no producen miopía por sí solas, numerosos estudios muestran que el trabajo prolongado a corta distancia, especialmente durante la infancia, puede favorecer su aparición y progresión cuando se combina con otros factores.

Además, muchas personas permanecen varias horas consecutivas sin realizar pausas, disminuyendo el parpadeo y favoreciendo síntomas como ojos secos, irritación, visión borrosa y fatiga visual.

Este conjunto de molestias se conoce como síndrome visual informático o fatiga visual digital.

La importancia de jugar al aire libre

Uno de los descubrimientos más interesantes de los últimos años es el efecto protector que tiene la exposición a la luz natural.

Diversas investigaciones demostraron que los niños que pasan más tiempo realizando actividades al aire libre presentan menor riesgo de desarrollar miopía y, en quienes ya la tienen, su progresión suele ser más lenta.

Los especialistas consideran que la intensidad de la luz natural y la posibilidad de enfocar objetos a distintas distancias estimulan un desarrollo ocular más saludable.

Por ese motivo, sociedades científicas de todo el mundo recomiendan favorecer el juego y las actividades al aire libre desde edades tempranas.

No se trata solamente de reducir el tiempo frente a las pantallas, sino de recuperar espacios para el movimiento, el deporte y el contacto con el entorno.

¿Cómo cuidar la vista durante el trabajo y el estudio?

Muchas personas no pueden disminuir significativamente el tiempo que pasan frente a una computadora porque forma parte de sus obligaciones laborales o académicas.

En esos casos existen hábitos sencillos que ayudan a reducir la fatiga visual.

La regla 20-20-20 es una de las más recomendadas por los oftalmólogos: cada veinte minutos conviene apartar la vista de la pantalla durante veinte segundos y mirar un objeto ubicado aproximadamente a seis metros de distancia. Este breve descanso permite relajar los músculos encargados del enfoque.

También es importante mantener una distancia adecuada entre los ojos y la pantalla, evitar reflejos, trabajar con buena iluminación y recordar parpadear con frecuencia para mantener la superficie ocular correctamente lubricada.

Si aparecen molestias persistentes, un control oftalmológico permitirá identificar si existe algún problema visual que requiera corrección.

Los controles periódicos hacen la diferencia

Muchas enfermedades oculares evolucionan lentamente y no producen síntomas en sus etapas iniciales.

Por eso, realizar controles oftalmológicos periódicos resulta tan importante como controlar la presión arterial o realizar estudios preventivos.

En la infancia, detectar precozmente problemas visuales favorece un adecuado desarrollo del aprendizaje.

En los adultos, los controles permiten diagnosticar oportunamente enfermedades como glaucoma, cataratas, degeneración macular o retinopatía diabética, cuyo tratamiento temprano mejora considerablemente el pronóstico.

Quienes padecen diabetes, hipertensión arterial o antecedentes familiares de enfermedades oculares requieren un seguimiento aún más cuidadoso.

La salud visual también depende de nuestros hábitos

Cuidar los ojos implica mucho más que utilizar anteojos cuando son necesarios.

Mantener una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y pescado, controlar enfermedades crónicas, no fumar, utilizar protección ocular frente a la radiación ultravioleta y descansar adecuadamente forman parte de una estrategia integral para preservar la visión.

En un mundo cada vez más digital, aprender a utilizar la tecnología sin descuidar nuestra salud visual constituye uno de los grandes desafíos de la medicina preventiva.

Porque ver bien no solo significa distinguir imágenes con claridad. Significa conservar la autonomía, facilitar el aprendizaje, mejorar el rendimiento laboral y disfrutar plenamente de las actividades cotidianas durante toda la vida.

Fuentes científicas

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). World Report on Vision.
  • American Academy of Ophthalmology (AAO). Myopia and Digital Eye Strain.
  • International Myopia Institute (IMI). Clinical Management Guidelines.
  • Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO). Recomendaciones para el cuidado de la salud visual.
  • Holden BA et al. Global Prevalence of Myopia and High Myopia and Temporal Trends from 2000 through 2050. Ophthalmology (2016).

Pensar Salud, un blog de la Obra Social OSPAT. Promover la prevención también significa cuidar la salud visual. Los controles periódicos y los hábitos saludables permiten proteger uno de nuestros sentidos más valiosos y mejorar la calidad de vida en todas las etapas.

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